
Las uñas han de estar siempre bonitas y bien cuidadas. Hay que desechar el falso mito que decía que no podían respirar si se las aplicaba laca de uñas. Hay que procurar no utilizar cortauñas y en cambio sí utilizar regularmente la lima. Antes de pintarlas no hay que olvidar aplicar un tratamiento anti-cutículas.
Para ablandar las pieles que pueden estar alrededor de la uña, es preciso sumergir durante 30 minutos nuestras manos en agua templada con un chorrito de jabón, aceite de oliva o un chorrito de limón. Posteriormente hay que retirar las cutículas e hidratar bien las manos. Como último retoque podemos utilizar un pulidor que dé brillo a las uñas.
Por: Aida Gutierrez



