Hace unos nueve años aproximadamente mi amiga Laura me dijo: “Deberíamos de comprarnos zapatillas Victoria porque me da en la nariz, que se van a volver a llevar”.Y tenía razón porque esas zapatillas que todas recordamos de nuestra infancia, vuelven a al primer plano de la moda y lo hacen totalmente reinventadas.

Zapatillas baratas, sencillas y disponibles en muchos colores. Esta era la imagen de las Victoria cuando éramos pequeñas y todavía no nos preocupábamos mucho por el mundo de la moda. Ahora se han convertido en un complemento que marca tendencia. Para este otoño-invierno que se aproxima la firma presenta su colección más roquera y con marcado estilo británico. Es una colección infantil, pero me encanta, y en ella se ve la evolución de las zapatillas y su apuesta por los modelos abotinados.
Y es que pocas empresas han sabido resurgir de sus ceniza cual Ave Fénix, y pasar de estar en un rincón de las tiendas más “marugiles” a organizar un concurso con la película y los actores de moda, en el que los participantes debían enviar diseños para los personajes de “Crepúsculo”. Todo un cambio sin duda.
Aunque si hay algo que caracteriza a estas zapatillas es su amplitud de propuestas: los colores tradicionales, estampados, de terciopelo e incluso de charol para dar un toque original a tus noches. Pero recuerda que el modelo tradicional de toda la vida, mejor sin cordones.
Personalízalas
Y todavía hay más. Para todos aquellos que lleven un artista en su interior y quieran que su modelo sea único pueden hacerlo sin problema. ¿Cómo? Muy sencillo. Compras el modelo clásico, mejor en blanco que te da más opciones. Después con unos rotuladores o pintura que resista el agua (para que no pierdas el dibujo con los lavados) plasmas en tus zapatillas el diseño que más te guste. Una alternativa a los diseños convencionales.


