¿Recuerdas el verano pasado? Sí, suena a película de terror… Pero, recuerdas cuando sudabas dentro de unas zapatillas que te recordaban en qué estación estabas, veías a los demás caminando frescos con unas alpargatas que se veían tan cómodas. Tu vecino de piso también las tenía y si no le preguntaste dónde las consiguió, no pasa nada, este verano no te pasará lo mismo, porque te vamos a decir todo.
Los hombres más listos llevan años guardando un secretito: cuando el termómetro la va a romper, lo que llevas en los pies puede ser un alivio o una tortura. Las alpargatas hombre son ese descanso que se nota. Y no, no estamos hablando de las alpargatas que se deshacen a los 10 pasos ¡Este es otro nivel!
Por qué tus pies te piden un cambio
¿Cuántas horas pasas de pie en verano? Las terrazas, los paseos por la playa, las cenas al aire libre, los compromisos familiares que se alargan hasta la madrugada. Tus pies trabajan horas y horas durante los meses de calor, y el calzado que eliges condiciona tu comodidad, y todo tu estado de ánimo.
Unos zapatos de vestir, ¡uff! te obligan a jugar entre la elegancia y el sufrimiento, por favor, no olvides que tus pies soportan todo el peso del cuerpo, trátalos como se merecen. Además, las chanclas, tan socorridas, no valen para todos los planes. Ahí es exactamente donde aparecen las alpargatas hombre para salvar el día, la noche y todo lo que hay en medio.
Qué hace especiales a las alpargatas
¡No todas son iguales! Las que se venden en los chinos se despegan, se deforman y al mes parecen que han pasado por una guerra. Las de verdad, las que se hacen como se han hecho toda la vida, son otra historia. En Toni Pons, por ejemplo, llevan décadas demostrando que la tradición y la comodidad pueden estar en el mismo bando.
Cada par de esta firma requiere hasta 200 puntadas a mano ¡Doscientas, nada menos! Eso significa que detrás de cada trabajo hay alguien que ha cosido, ajustado y cuidado cada detalle como si fuera para los dioses. El resultado es un calzado que se adapta a tu pie como un guante, que te dura años y que en lugar de deformarse, mejora con el uso.
Los materiales también cuentan, la suela de yute, ese tejido natural que parece tan sencillo, es en realidad una maravilla de la ingeniería tradicional. Transpira, se adapta, no resbala y además queda bonita. La parte de arriba, en serraje o rafia, deja que el pie respire sin dejar de protegerlo. Es ese equilibrio entre estar descalzo y llevar algo puesto ¡Mereces sentirte cómodo!
Modelos para cada momento del día
Lo que mola de las alpargatas hombre actuales es que han dejado de ser un calzado de pueblo que solo se ponía el abuelito. Ahora hay para todos los gustos y para todos los planes.
- Para el día a día, las de cordones como el modelo DIXON son un acierto fijo. Tienen un aire informal pero cuidado, perfectas para ir a tomar algo, dar un paseo o incluso para ir a la oficina si no tienes un dress code demasiado estricto.
- Para quedar más elegante sin pasarte, las de serraje como el BENET o el MARTI quedan fenomenal. El serraje es ese material que parece piel pero no lo es, que aguanta bien y que queda bonito tanto con vaqueros como con pantalón de vestir.
- Para los que buscan algo diferente, los modelos con detalle de cintas como el DARNIUS o los de rafia como el DAMASC aportan ese puntito de personalidad que hace que la gente se fije y pregunte «oye, qué alpargatas más chulas llevas».
- Para ir a la playa o la piscina, los modelos más sencillos como el MONTGRI son la superopción. Ligeros, fresquitos y con ese aire despreocupado que pega tanto con el verano.
Cómo combinarlas para quedar como un figurín
Las alpargatas hombre son tan versátiles que combinan con casi todo. Con vaqueros cortos y camiseta de lino, perfectas para la terraza del sábado. Con pantalón largo y camisa de manga corta, ideales para esa boda de tarde que no exige traje. Con bermudas y polo, el clásico que nunca falla para quedar con amigos.
¡El truco está en el color! Las de tonos neutros (beige, marrón, azul marino) combinan con todo y son las más fáciles de llevar. Las de colores más llamativos o con detalles de cintas son para días más alegres y para looks más atrevidos. Y las negras, que quedan muy bien, requieren cierto cuidado porque calientan más que las claras.
Cómo cuidarlas para que te duren años
Una buena alpargata bien cuidada te puede durar varios veranos, porque la clave está en no mojarlas en exceso. El yute no es amigo del agua, así que si te llueve o pisas un charco, déjalas secar a la sombra, nunca al sol ni al lado del radiador.
Si se ensucian, un cepillito suave para quitar el polvo y un paño ligeramente húmedo para las manchas suele ser suficiente. No las metas en la lavadora, que eso las mata. Y cuando no las uses, guárdalas en un lugar fresco y seco, mejor si las rellenas con papel para que no pierdan la forma.
El momento de dar el paso
¡Este verano puede ser diferente! Puedes ser tú el que vaya fresco mientras los demás sudan. Puedes ser tú el que reciba el «oye, qué alpargatas más chulas llevas» en lugar de ser el que lo pregunta. Puedes dejar de sufrir con zapatillas que no dan respiro y descubrir lo que es caminar con una nube en cada pie.
Las alpargatas hombre de Toni Pons son una de esas cosas que parecen incomprables hasta que las pruebas y te das cuenta de que en realidad no son caras para lo que duran y lo cómodas que son. Y como están hechas en España por gente que sabe de esto, cada par tiene algo que las de serie no pueden copiar: el mimo de quien las hace, por eso, ¡deja que te traten bien! Tus pies lo merecen.



