Son pequeños y, al igual que las colonias, muchas mujeres no cambian de marca por nada del mundo. También son muchos los hombres que los utilizan. Los cacaos, sin duda, pueden llegar a ser adictivos y nos proporcionan unos labios sedosos y seductores. Estos son los más buscados:
Carmex, su tarro blanco con tapa amarilla y letrero rojo es todo un clásico. Su historia comienza en 1930 cuando Alfred Woelbing, un vendedor ambulante, los empieza a comercializar y aún hoy la empresa sigue en manos de los Woelbing. Desde su página web aseguran que se venden más de 130 cacaos por minuto en todo el mundo. Son tan famosos que incluso Carrie Bradshaw (Sarah Jessica Parker en Sexo en Nueva York) los utilizaba.
El imperio de Agatha Ruiz de la Prada se extiende por la moda, accesorios, papelería y, también, en los cacaos. Sus tarros de llamativamente decorados con flores y corazones hidratan a cientos de mujeres cada día. Además, su fórmula está perfumada con inspiración frutal.
Letibalm es un cacao regenerador que se presenta a si mismo como el primero que servía tanto para labios como para nariz. Y debe ser bastante efectivo porque es uno de los más recomendados por el personal de las farmacias.
Y si hay un clásico entre los clásicos esa es la vaselina Gal. Su producto es el básico, sin sabores ni olores y tu tarro rosa aún es el mismo que desde hace décadas. Generaciones y generaciones de mujeres españolas lo han llevado en su bolso tanto el tarro pequeño como el grande. Eso sí, la marca Gal ha ampliado su línea de cacaos y ahora también vende su producto en cajas metálicas y con vaselina perfumada de frambuesa, melocotón y violeta.



