Interior de la Fábrica de Perfumes de Asuán
Asuán es uno de los centros turísticos y comerciales más importantes de Egipto. En esta ciudad se encuentra la fábrica de perfumes más conocida del país, por dónde se han desarrollado muchos perfumes para famosos. Os preguntaréis por qué hoy, en nuestro blog de moda, nos centramos en esta fábrica. Pues bien, aunque no lo creáis muchos de los perfumes que allí se venden tienen una profunda relación con los creados por las marcas más conocidas del mundo y que estamos acostumbrados a utilizar.
En esta fábrica se hacen demostraciones de cómo se elabora el cristal de los perfumeros más codiciados del país y de la elaboración de los mismos perfumes. En este emplazamiento os darán a oler determinadas esencias que se fabrican en el lugar. Tras oler los perfumes se explica qué relación existe entre éstos y los que diseñadores más conocidos sacan al mercado. Son los perfumes más famosos.
Mucha gente los compra pensando que se llevan a casa el mismo perfume que vende, por ejemplo, Armani, pero esto no es cierto y los encargados de la fábrica lo dejan bastante claro: Los perfumes que se venden y elaboran en allí son sólo la base, es decir, la esencia de lo que después serán las colonias de los más conocidos diseñadores.
Además de desarrollar esencias naturales, se elaboran esencias a partir de mezclas de distintas flores, esencias propias del país y esencias medicinales.
Lugar en el que se huelen los perfumes
Las relacionadas con los diseñadores más conocidos son las que se crean a partir de mezclas de flores. Todas llevan nombres que están emparentados con la historia del país. Por ejemplo, Reina Hashipsut es la esencia o la base de una de las colonias de Calvin Klein, Esencia de Arabia de uno de los perfumes de Rochas, Reina Cleopatra es la base de una de las colonias de Dior, Nefertity es la esencia de uno de los perfumes de Nina Ricci… pero hay muchas más firmas que utilizan estas esencias como base de sus colonias como: Estée Lauder, Giorgio Armani, Hugo Boss, Jean Paul Gaultier, Ives Saint Laurent, Chanel, Kenzo o Gucci.
Hemos de repetir e insitir que no son los perfumes que, después, estos diseñadores sacan al mercado ya que, una vez utilizada la base, son tratados y se introducen miles de cambios y modificaciones en el perfume que, finalmente, da lugar al original de cada una de las marcas. Es curioso que, desde este lugar tan mítico, nazcan las esencias de los perfumes que estamos acostumbrados a utilizar día a día.
Yo he tenido la oportunidad de oler alguno de ellos y, he de reconocer que, se parececían bastante al original, aunque no se mantienen en nuestro cuerpo tanto tiempo como el auténtico y su olor dista un poco de lo que finalmente es el verdadero perfume, por ejemplo, de Cacharel.
La gran mayoría de estas esencias se exportan fuera del país, de ahí que muchos de los diseñadores opten por tomar como base de sus perfumes esas colonias. Sólo hay una excepción, el denominado Flor de Loto. Este perfume no se exporta nunca porque la flor de loto está considerada patrimonio de país y está protegida, aunque podéis adquirirla allí mismo.
Estas esencias se venden en frascos de 25, 50, 75 y 100 gramos y, al cambio, no son demasiado caras. La fábrica de perfumes se encuentra en El Sadat Road y en Masgued Al Radwan street (Asuán, Egipto) y el teléfono de contacto es el 010/4253863.
Por: Raquel Martin



