Hoy en día, los zapatos de tacón se han convertido en un básico que no puede faltar entre los complementos de casi todas nosotras. De hecho, hay muchas para las que los zapatos son toda una pasión. Hablar de zapatos nos hace pensar casi inmediatamente en Sexo en Nueva York y en la gran afición que Carrie Bradshow tenía por los zapatos.

Pero la verdad es que la historia de los tacones se remonta mucho tiempo atrás. Es curioso, pero uno de los primeros fanáticos de los zapatos de tacón fue Luis XVI, el Rey Sol, que cambió la costumbre de que los hombres cubrieran sus muslos con botas por la de lucir medias blancas y zapatos de tacón. El monarca, que consideraba que tenía unas piernas perfectas, decidió lucirlas, y así lo hizo hasta los 77 años de edad.
Los zapatos y los botines que llevaban los hombres debían ser de color rojo, y las damas de la corte llevaban babuchas con tacón de carrete. Esto fue toda una revolución en el mundo del calzada, ya que las mujeres, por primera vez, mostraban de forma tímida y sutil una parte de sus pies, que hasta entonces había permanecido siempre oculta.
Fue a partir de entonces cuando los tacones de las mujeres empezaron a crecer y a crecer, hasta llegar a grandes alturas. Sin embargo, la rebeldía de Coco Chanel no tardó en enfrentarse a esta costumbre: consideraba que los tacones eran innecesarios, que las mujeres debían ser libres, ser dueñas de su destino y poder elegir.
La verdad es que los zapatos, y más los de tacón, han sido objeto de deseo a lo largo de muchos años. Y todo indica que van a seguir siéndolo… ¿no?
Por: Maria Duque
Etiquetas: historia, tacones, Zapatos
Categorías: Complementos


